domingo, 6 de septiembre de 2009

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4 comentarios:

Anónimo dijo...

De seguro ya me conocen:
Esta muy buena la novela, pero no la seguire leyendo porque me hace pensar en un hombre a quien siempre quise y nunca pude tener.

el osculador dijo...

Es entendible. A veces sólo nos conformamos con el deseo o la contemplación de esa persona deseada.
Otras veces, simplemente se nos hace insoportable.

Como escuché decir a un personaje de un film: "vivimos en una tierra de las sombras. El sol siempre brilla en algún otro lugar. En una curva del camino, en la cima de una colina"

Gordo puto, amén dijo...

Yo me dejaría vencer así.
Tal vez ese hombre, ahora, no sea una posibilidad. Pero el tiempo puede tenerte reservado a ese hombre, o algún otro tan desado y deseable (o más) que el anterior.
pero, como leí en un poema de Benedetti, "uno no siempre hace lo quiere, pero tiene el derecho de no hacer lo que no quiere".
Ojalá Anónimo (y todos) puedan concretar sus deseos (yo ya pude...).
Saludos.
PD: muy buena la historia, y más en esta etapa de historias simultáneas.

Anónimo dijo...

hay un usuario que tiene un blog llamado "Bearfest", cimuniquenles que me encanto su blog y que tiene un buen gusto para los hombres.